¿Por qué devuelven a los perros adoptados?


A pesar de que no se habla mucho de las devoluciones, son situaciones habituales en los refugios de animales. En la Lliga, cada año recibimos de nuevo a unos 15-20 perros que habían sido adoptados, pero no siempre se trata de perros recién adoptados. Algunos de los perros llegan después de años de convivencia y resulta más inesperada esta situación. Cuando esto sucede mucha gente nos pregunta, ¿cómo puede ser que después de tanto tiempo lo devuelvan? ¿acaso no era parte de su familia? Cabe resaltar que el compromiso que tenemos desde la Lliga con el bienestar y seguridad de los animales es a largo plazo, no sólo cuando están en el refugio, sino también durante toda su vida. Por ello, si en algún momento a lo largo de la vida del animal, el adoptante ya no puede seguir haciéndose cargo de él, este siempre puede regresar con nosotros. Parece indudable que si un adoptante ya no puede o quiere tener al animal que le has entregado en adopción lo vas a acoger de nuevo, ya que lo has cuidado y decidido entregar a esa persona para que se hiciera cargo. Pero lamentablemente esto es inusual en los centros de acogida de animales y en las protectoras, ya que en muchos casos existe un “periodo de devolución” de pocas semanas y si la devolución surge posteriormente muchos de ellos se desentienden de los animales que han entregado. De hecho, en la Lliga una parte significativa de los animales que nos entran son devoluciones de otros refugios y protectoras que no los han aceptado de vuelta, algo que nos entristece mucho y que nos cuesta entender. Hemos analizado las circunstancias que acompañan las devoluciones de perros desde el año 2019 hasta el 2023 para identificar las razones que hay detrás, cuáles son más frecuentes y cuándo es más probable que ocurran.

Los motivos de devolución

En cuanto a los motivos de devolución, el principal son los problemas de comportamiento del perro que representan más de la mitad de los casos. También destacan los problemas de salud del propietario (11%), incluyendo problemas físicos, depresiones y ansiedad, o circunstancias personales (11%) como podrían ser separaciones, cambios laborales o problemas de recursos económicos. Otros aspectos que motivan las devoluciones serían la incompatibilidad con animales de compañía del adoptante (8%) y también el tener expectativas no realistas en cuanto a lo que supone tener un perro (8%). Este último hace referencia a casos en que el adoptante tiene idealizada la convivencia con un perro y pasado un tiempo no quiere seguir con éste sin que ningún hecho concreto haya ocasionado la devolución. En menor cantidad también encontramos los perros devueltos por no quererlos (4%), por problemas relacionados con la vivienda (3%), como son mudanzas o traslados de país, por el fallecimiento del propietario (2%) o por la salud del animal (1%).

¿Cuándo los devuelven?

Es normal que surjan dificultades durante un proceso de adaptación, ya que supone un cambio muy grande para el animal. La mayoría de los problemas que surgen durante la adaptación pueden resolverse con tiempo y perseverancia, pero depende del interés del propietario. Es habitual que los problemas o incompatibilidades se vean desde un primer momento y por ello la mayor parte de las devoluciones suceden durante los primeros 3 meses de convivencia con el perro. Si nos fijamos, cuando hay un problema de comportamiento del perro la devolución es rápida, especialmente si este ha mordido o marcado al adoptante o personas del entorno. En cambio observamos que, si el problema de comportamiento comprende otros aspectos como ladridos, ansiedad al quedarse solo, destrozos, etc. el aguante del adoptante puede ser un poco mayor y no se produce siempre esta devolución con tanta rapidez. La incompatibilidad con animales de compañía que ya formaban parte de la familia del adoptante también produce devoluciones rápidas, ya que el riesgo a que haya un incidente es algo que preocupa mucho a los adoptantes. Las devoluciones más tardías suelen tener otras causas, entre las que podemos encontrar circunstancias personales del propietario, donde la estabilidad que se tenía en el momento de la adopción no es la misma debido a separaciones, cambios laborales o problemas de recursos económicos. Los problemas relacionados con traslados de vivienda o de país han motivado alguna devolución tardía y también lo ha hecho el fallecimiento del adoptante.

¿Qué perros devuelven?

Las devoluciones no están ligadas a razas concretas o a la edad de los perros adoptados, sino que están en su mayor parte relacionadas con el carácter del perro o bien con motivos particulares del adoptante y ajenos al perro. Cuando las devoluciones están vinculadas al comportamiento del perro, los más afectados son los que han tenido un pasado más difícil, normalmente con malas experiencias y malos tratos. Esto los hace ser desconfiados e inseguros, complicando a veces la convivencia; también los perros más nerviosos o que sufren más ansiedad tienen mayores posibilidades a ser devueltos. Se trata de casos que requieren un proceso de adaptación más largo, y se intenta que los adoptantes que desean involucrarse en estas adopciones sean conscientes de ello.

Es importante informarse y reflexionar antes de adoptar un animal. Un perro adoptado necesita mucha comprensión, tiempo y cariño. Además, muchos de ellos han tenido un pasado difícil y vienen de sufrir una gran cantidad de cambios en un periodo de tiempo corto, por lo que les resulta difícil asimilar los cambios y confiar en las personas. Conocer las emociones y preocupaciones del perro adoptado pueden ayudar a que el adoptante conozca los problemas que manifiesta y pueda así ayudarlo.

23 de February de 2025